sábado, 24 de septiembre de 2011

El cine



El cine más allá de ser un negocio, una industria, una opción de entretenimiento o un trabajo; es y será una opción de vida, tan real y necesaria como podría ser una religión o una doctrina política. El cine entendido de esa manera no es, como bien lo señaló Jodorowsky, un evento parecido al mundial de fútbol, donde se mercadea el membrete de un país y se compite con una bandera puesta en los pies de un grupo de desconocidos. No señor: el cine explora, construye y deconstruye sentimientos, pensamientos, vida, instantes..... por lo tanto no entra en la esfera de la estructuración política y mercadotécnica del planeta, porque quizás en en Pakistán, o en Belgrado, o en los Andes, o en la Patagonia, hay una historia tan fuerte o parecida, tan oxigenante como necesaria para que podamos encontrar una luz en el camino de la vida. Hay un pedacito de nuestra alma, que iremos incorporando a la que tenemos hasta quizás lograr rearmarla completamente hasta convertirnos en seres completos.
Por eso bien cabe la pregunta ¿de qué cine hablamos? Precisamente hacia allá vamos hacia la construcción de una visión, de una mirada, sobre el cine que necesitamos ver.